Soy un soñador y desde chico creía en estas dos cosas: que ninguna persona es mala por naturaleza, y que podía cambiar el mundo.
El tiempo, como siempre, puso las cosas en su lugar. Hoy ya no pretendo cambiar el mundo: intento dejarlo un poco mejor de lo que lo encontré. Y sobre la maldad, prefiero seguir creyendo que no nacemos malos: que es la vida la que nos empuja y erosiona.
Esa erosión aparece de muchas formas — intereses, estrés, apuro, miedo, desconexión — y la vemos reflejada en nuestra sociedad: personas enojadas, alteradas, angustiadas; cuerpos en alerta sostenida, yendo a toda velocidad, con respiraciones entrecortadas. En fin, la vida diaria.
Bajo ese estado, es más difícil tomar buenas decisiones, no podés mirar por el bien común o tratar con amabilidad al de al lado cuando el cuerpo vive como si siempre hubiera una emergencia que resolver.
De esa observación nace Con-Spirare: no de una idea de negocio, ni de una revelación, sino de la respiración que un día me ancló al presente, y me dio la evidencia lenta de que en ese gesto tan simple hay una herramienta concreta para dejar el mundo un poco mejor.
Entonces pensé: si logro hacer que el mundo respire más lento, quizá eso pueda ayudar.
Con esto, no pretendo arreglar a nadie, porque respirar bien no te convierte en una buena persona. No, no lo hace. Pero un cuerpo regulado ofrece un punto de partida más sólido y estable para intentar ser tu mejor versión. Y eso, en un mundo que decide su futuro apurado, no es poco.
Y como nadie se salva solo, este proyecto no va de MÍ, sino de NOSOTROS.
Porque la palabra Con-Spirare, proviene del latín y literalmente significa respirar juntos y con el paso del tiempo, también significa conspirar.
Sí: además creo en conspiraciones. Pero no en las que están de moda y explican el mundo como una trama de secretos y élites dominantes.
Creo en una conspiración que vale la pena tramar: respirar juntos, para que el mundo respire un poco mejor.
Esta propuesta no es una promesa, es un punto de partida. El resto, lo dejo en tus manos.
- Juan Manuel -